Contempla Vd. una perspectiva
vital y bulliciosa de la última planta. Se trata, como es posible observar,
de un magnífico y lineal pasillo brillantemente iluminado por la radiante
luz cenital que atraviesa con fuerza los traslúcidos cristales que
se encajan en el inmenso bastidor de las claraboyas que coronan todo el eje
de este dilatado y largo edificio. La ventaja que tal característica
confiere se expresa en la cantidad de horas espléndidamente diáfanas
con que contamos y que, gracias a una habilidosa solución arquitectónica,
se proyecta hacia las plantas inferiores a través de vanos protegidos
por semicirculares barandillas como la que vemos en la fotografía.