BETTY EDWARDS: UN MÉTODO RÁPIDO PARA APRENDER A DIBUJAR

 

Jesús Manuel Moreno Montero, Catedrático de Dibujo

 

En la edad de 12 a 16 años, el niño, en su última etapa evolutiva, experimenta la necesidad del realismo. Tal vez porque objetiviza de una forma más concisa los estímulos exteriores. El hecho es que, en esa edad, el niño desea expresarse con realismo. Aunque la fantasía todavía resulta fundamental en la aprehensión de las experiencias, pero está en un punto evolutivo de máximo interés por la captación del mundo exterior en su objetividad.

De esta necesidad surgen los deseos de aprender a dibujar de una forma realista. Es en este momento cuando el niño suele darse cuenta que su dibujo, el que él sabe hacer, se parece mucho al que hacen los párvulos. Pero habitualmente le faltan recursos para hacer realidad sus deseos.

La falta de horas en el reparto curricular para la materia que les enseñaría a dibujar y que se llama en la ESO "Educación Plástica y Visual", hace que, en la mayoría de los casos, se renuncie a la idea de enseñar a dibujar, y de ello son responsables las autoridades educativas, con lo que consiguen que la gran masa de la ciudadanía crezca en condiciones de analfabetismo visual.

Sus razones tendrán.

El hecho es que no se pueden desarrollar los objetivos marcados para esta materia con tan pocas horas de clase. Los muchachos llegarán al bachillerato sin saber analizar las imágenes que todos los días, y por muchas horas, bombardean sus retinas.

En tan poquito espacio como se nos deja ¿se podría, al menos, enseñar a dibujar con cierta corrección? Para un profesor académico acostumbrado a enseñar a dibujar en Artes y Oficios o en academias privadas durante dos años o más, a razón de 5 a 10 horas semanales, se le puede antojar un disparate enseñar a un niño de 12 años ( 1º ESO) en un curso académico, a razón de 3 horas semanales. Téngase en cuenta que este alumno ya no tendrá la materia de Educación Plástica y Visual hasta 3º de ESO, sólo un cuatrimestre, 3 horas semanales, y luego nunca más.

Claro que si se dispusiera de todo el curso en 1º ESO para enseñar a dibujar a mano alzada... Pero además hay que enseñar geometría plana, iniciarlos en los sistemas convencionales de representación, teoría de la comunicación visual, cómic, publicidad, teoría del color... Esto quiere decir que para la parte artística del dibujo se puede dejar como mucho un trimestre.

Hace unos años conocí el método de Betty Edwards gracias al profesor José Antonio Longobardo que nos lo expuso en un cursillo sobre la ESO, que entonces íbamos a adelantar en el Instituto Federico García Lorca de Churriana. Él había elaborado unas unidades didácticas a partir del libro "Aprender a dibujar con el lado derecho del cerebro" de la mencionada autora. Las unidades elaboradas por Longobardo tienen la virtud de sintetizar el método (que aunque es rápido puede extenderse según se desee) y que se puede adaptar a nuestra precariedad horaria siempre pendiente de la última reforma.

El método se adapta mejor a los 14-16 años que a los 12-14 años.En estos últimos, los resultados se consiguen más por intuición. El chico de 14-15 años (3º ESO) comprende mejor el proceso.

En 4º ESO la materia Educación Plástica y Visual es una optativa (¡lástima!) a veces con pocos alumnos, lo cual facilita la labor para esos pocos (el dibujo de la contraportada es de un muchacho de 4º ESO). En este nivel he conseguido los mejores resultados cuando los alumnos ya habían trabajado el método en 3º ESO (durante un mes solamente), dedicándole en 4º ESO un trimestre con 3 horas semanales (la materia es anual).

El método empieza demostrando al alumno que es capaz de aprender a hacer dibujos realistas con corrección. Y después se introduce en ejercicios de aprendizaje visual, que a partir del natural, no son más que gimnasia mental para conseguir que la mano ejecute lo que desea el que dibuja.

Cuando el alumno tiene interés por aprender a dibujar con corrección realista, es fácil la motivación. El método engancha al alumno de estas edades, lo concentra en el trabajo. En fin, a la vista están los resultados. Valga como botón de muestra dos dibujos realizados por nuestra alumna de 3º ESO, Mª del Mar Delgado (cogido al azar entre muchos otros igualmente válidos) realizados con sólo cuatro semanas lectivas de diferencia (el primero es del 20-12-1999 y el segundo del 09-02-2000).

Todos tendríamos que lamentar que nuestra materia no tenga la continuidad deseada, pues el método si no se ejercita, se olvida. Sería deseable que todos supiéramos dibujar como sabemos escribir, lo cual debería ser objetivo de un estado democrático. Ello nos ayudaría a ser más libres ante las imágenes televisivas, publicitarias, etc, que constantemente nos trasmiten mensajes de la psicología dominante y qué pocos sabemos decodificarlos.

El método tiene un apartado de caligrafía, del cual, yo mismo, desarrollé las unidades didácticas, por las que han mostrado interés los componentes del departamento de Lengua y Literatura de nuestro centro y que actualmente se propone de manera experimental.