Una clase: Cuarto A
Las aulas, llenas de luz y color no son más que la prolongación y el reflejo de quienes las ocupan: nuestros alumnos son, por ello y casi sin excepciones, personas voluntariosas, amables y bastante correctas. En relación a su rendimiento, tenemos de todo, pero no podemos quejarnos para lo que, en ocasiones, se dice que en la mayoría de los centros hay. Particularmente la clase que, casi por puro azar, se refleja en la imagen, compendia todo lo expresado para la mayoría del alumnado del centro y , seguramente, algo más: constituyen un grupo de los que se quisieran repetir cada año y de los que casi siempre se recuerdan, o al menos eso es lo que decimos la mayoría de los profesores cada curso.