
Lo importante es la buena disposición, el deseo de colaborar y de participar, la voluntad de que algo pueda ser mejor con nuestra ayuda; es intentar construir lo que por ser de todos también es nuestro y eso, justamente eso, es lo que hicieron Andrea e Isabel. Sucedió como les voy a contar:
Ascendiendo ensimismado por uno de esos horrendos tramos buscando la mejor manera de obtener un aceptable ángulo de las dichosas escaleras, me encontré con Isabel y Andrea, dos buenas alumnas del Centro, y ví el "cielo abierto": ...qué mejor manera podía haber -me dije- para compensar la fealdad del motivo que añadirle dos caras bonitas y dos miradas sinceras, francas y comprensivas. Les sugerí la foto, les dije que saldrían en la página Web y... "voilà", posaron así de bien... Y yo que me alegro: ...por la página y por ellas dos.