Y aquí vemos la sala
de reprografía. A veces no pensamos en la cantidad de problemas que
cada día se nos resuelven en este lugar. Desde una página imprescindible
de un antiguo texto ya descatalogado hasta dos o tres copias que nos faltan
a la hora de hacer una prueba. La gran ventaja es que los alumnos no pagan
por las fotocopias que puedan necesitar. Y siempre la gran duda...: ¿cómo
es posible que estos eficaces aparatos sigan funcionando sin apenas averias?.
Se maravilla uno de la resistencia y de la capacidad ilimitada del ciclostil.
Lleva muchos años trabajando sin descanso y cientos de miles de copias
hechas... ¡ y aún sigue funcionando!.